"Yo la quería porque no podía tenerla...Ahora que la tengo, no la quiero..."
Uuff!! Por un momento pensé que sin querer cambié de canal porque tenía el control remoto tal vez debajo de mi...pero no, lo había dicho el "muñequito". ¿Será esa mi situación? Pensé.
Al ser humano le encanta ponerse retos y obstáculos. Lucha por cosas que jura desear con fervor, pero en realidad es sólo para demostrarse así mismo que puede tener todo lo que quiere, todo a sus pies y que nada, absolutamente nada está fuera de su alcance. Luego cuando consigue "eso" se da cuenta de que en realidad no le interesaba y se conforma con el sabor del triunfo, mas bien, de su triunfo personal.
Confieso que he actuado de esa forma muchas veces. El simple hecho de que sea "prohibido", "imposible", "inalcanzable" me impulsa brutalmente a querer conseguirlo. Es parte de ser perseverante. Debo añadir, que nunca tiro a la basura lo que obtengo, más bien son trofeos impulsores.
Ahora digo: "Yo te quiero, puedo y voy a tenerte, y cuando te tenga te querré más..."
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