julio 05, 2012

Ocaso...

Me observa. Sus destellos son para mis ojos y mi piel la muestra más viva de que estás ahí. Sé que aunque lejos de mí, te tocan también... y sientes igual.

A veces no están. Cubiertos por las sombras del cielo... pero siempre vuelven e irradian mi existencia en lo profundo.

Cuando todo se colorea de naranjas, amarillos, dorados;  la vida es magia, los sueños fantasías de la realidad, y no hay miedos que atenten apoderarse de los deseos. Justo entonces, ni morir causa temor...

A medida que se oculta, tras la línea en la que cada individuo en cierto punto ve reflejado su destino...de alguna manera también se ocultan mis fuerzas, intenciones... pero ese vacío dura muy poco...porque luego me ilumina la luz mas transparente que puede existir sobre el potente azul thalo y me devuelve los impulsos.

Te iluminan también, y en más de una forma te percatas y plasmas lo que ves... y cada día, con sutileza me buscas para que te mire...

Hálito Divino...

Sopla contra mi rostro y traspasa mi cuerpo, queriendo entrar y hallarse con mi espíritu solitario.

Escucho cantos, voces, melodías hermosas que se adueñan de mis sentidos,  empujándome a estar fuera de la realidad e invitándome a ser vecina y aliada de mis pensamientos.

Esa estancia de paz se hace sentir en mi ser racional cada que suspiro...una...y otra vez...

Me acaricia la piel con ternura...y entiendo que a veces, me hablas con el viento.